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Paquetes de mejora de SAP (Enhancement Packages – EHP) – ¿qué son?
- 16/04/2022
- Escrito por: Grazia Masulli
- Categoría: Introducción a SAP

Los paquetes de mejora de SAP, conocidos como Enhancement Packages o EHP, son una metodología que SAP introdujo para añadir nuevas funcionalidades al sistema sin tener que realizar una actualización completa de versión. Se trata de una evolución importante en la forma de mantener y mejorar los sistemas SAP, ya que permite introducir innovaciones de manera más flexible y controlada.
En el pasado, para disponer de nuevas funciones era necesario actualizar todo el sistema a una nueva versión. Este proceso solía requerir meses de trabajo, implicaba un coste elevado en términos de recursos técnicos y conllevaba siempre un cierto riesgo de que algo dejara de funcionar correctamente. Además, durante la actualización el sistema podía estar inactivo durante largos periodos.
Con la introducción de los Enhancement Packages, SAP cambió este enfoque. En lugar de obligar a los clientes a pasar de una versión a otra, empezó a distribuir nuevas funcionalidades mediante paquetes que pueden instalarse sobre el sistema existente. De este modo, el tiempo de inactividad se reduce considerablemente y la implementación resulta mucho más rápida y menos arriesgada.
Los EHP existen desde SAP ERP 6.0 y se identifican con una numeración progresiva, como EHP5, EHP6, EHP7, etc. Un aspecto importante es que cada paquete incluye todas las mejoras de los anteriores. Esto significa que, por ejemplo, si se instala EHP7, no es necesario instalar también EHP5 o EHP6, ya que sus contenidos ya están incluidos.
Una de las principales ventajas de este enfoque es que SAP puede liberar nuevas funcionalidades con mayor frecuencia. Estas funcionalidades, llamadas por SAP “Business Functions”, pueden instalarse en el sistema y activarse cuando la empresa lo considere oportuno. El objetivo es encontrar un equilibrio entre la innovación y la estabilidad: por un lado, permitir que las empresas adopten nuevas herramientas con rapidez; por otro, evitar interrupciones en los procesos empresariales críticos.
Otro aspecto interesante es que las funcionalidades adicionales pueden instalarse sin necesidad de activarlas inmediatamente. Esto permite analizarlas con calma, probarlas y decidir más adelante si realmente se van a utilizar. En la práctica, hay dos decisiones distintas: qué instalar y qué activar. No solo la activación es opcional, sino también la propia instalación de los paquetes de mejora.
La activación de estas funciones se realiza normalmente mediante la transacción SFW5. Desde allí es posible ver las distintas Business Functions disponibles y decidir cuáles activar. Es importante tener en cuenta que algunas funciones pueden activarse y desactivarse, mientras que otras, una vez activadas, ya no pueden revertirse. Por eso, antes de activar determinadas opciones, conviene evaluarlas cuidadosamente.
Este sistema permite introducir mejoras de forma gradual y controlada. Las nuevas funcionalidades pueden afectar a cualquier área de la empresa, como Finanzas, Ventas, Logística, Recursos Humanos o Servicios Corporativos. Cada EHP puede incluir decenas o incluso cientos de pequeñas mejoras, algunas de ellas muy específicas y otras con un impacto más amplio en los procesos.
Por ejemplo, en paquetes antiguos como el EHP4 se introdujeron funciones como una mayor integración entre la gestión de almacenes ampliada y Kanban, nuevas posibilidades de integración con CRM, mejoras en la gestión del riesgo de tipo de cambio o funcionalidades adicionales relacionadas con procesos de contratación online. Estos ejemplos muestran cómo los EHP no se centran en un solo módulo, sino que pueden ampliar el sistema en múltiples direcciones.
Todas estas funcionalidades deben activarse de forma explícita. Una vez activadas, pueden probarse rápidamente utilizando las guías y escenarios de ejemplo proporcionados por SAP. Esto facilita evaluar su impacto real antes de utilizarlas en procesos productivos.
La implementación de un paquete de mejora puede planificarse siguiendo una metodología estructurada, como la metodología ASAP. En una primera fase se identifican y evalúan las nuevas funcionalidades disponibles; después se pasa a la preparación del sistema, la realización de ajustes, la preparación del paso a productivo, la puesta en marcha y el soporte posterior.
En comparación con un proyecto de actualización completo, el tiempo necesario para instalar un EHP suele ser mucho menor. Aun así, es importante recordar que la instalación y, sobre todo, la activación de determinadas funcionalidades puede tener efectos permanentes en el sistema.
Por esta razón, una buena práctica consiste en probar primero las nuevas funciones en un sistema sandbox, es decir, un entorno aislado destinado a pruebas. De este modo, se pueden evaluar los cambios sin afectar al sistema de desarrollo ni, por supuesto, al sistema productivo.